PARTO EN AGUA

Ventajas para la mujer

El agua crea una presión igual en todas las partes del cuerpo. Se utiliza menos energía en el nacimiento en el agua. El empujar es más fácil en el agua.

El riego sanguíneo al útero se incrementa y como resultado las contracciones son más eficientes. Al mejorar el suministro de sangre a la placenta mejora también el nivel de oxígeno del bebé.

El agua disminuye la presión sanguínea de la madre, y el oxígeno llega mejor al útero y al bebé. La madre puede cambiar de posición fácilmente para encontrar la más cómoda con cada contracción.

La madre siente menos presión en el abdomen y en el útero con las contracciones. El agua puede acelerar notablemente el tiempo de las contracciones, a veces entre dos y cuatro horas menos.

Las mujeres a menudo experimentan un descenso rápido del bebé fuera del canal del nacimiento con sólo unos pocos empujes, a veces con tan sólo tres empujes.

El agua puede acelerar las contracciones cuando son muy lentas, estimulando la cerviz para que se dilate. Esto es especialmente eficaz para facilitar la transición a las contracciones activas.

La ventaja del aire húmedo durante las contracciones en agua templada, facilita el flujo de la leche de la madre.El sumergirse en el agua caliente en la segunda fase del período dilatante (6/7 cm.) provoca una gran sensación de bienestar y relax.

Un alivio significativo de la tensión es mucho más posible en agua templada. Permite buena dilatación de endorfinas que disminuye sensiblemente el dolor de la contracción.

Foto de mama Nathalie Lefort dando luz a bebe Leia

“El proceso del nacimiento en el agua suaviza el dolor de la madre y la ayuda a relajarse y a dilatar completamente antes de parir”

El agua templada hace parar las contracciones falsas. Menos riesgo de rasgado o desgarro. El agua templada ablanda los tejidos esenciales para el nacimiento (vagina, perineo y la vulva) que se atribuye al bajo índice de rasgados vaginales y trauma del tejido.

El cuerpo produce menos adrenalina (respuesta del organismo para luchar o huir). Mejor flujo de oxitocina y oxígeno hacia la madre. El parto subacuático puede dar lugar a una menor pérdida de sangre de la madre en el alumbramiento.

De hecho, es un método tan eficaz para controlar del dolor – bloqueando los impulsos nerviosos que indican al cerebro que hay dolor – que en Canadá, el 100% de las mujeres que paren en el agua no usan ninguna medicación contra el dolor.

En el agua, no sólo se produce menos dolor, sino que se “dosifica” mejor el dolor o las molestias. Además, al no tomar medicaciones, se evita el riesgo de traumatizar al bebé, algo que sucede cuando la dosis contra el dolor es lo suficientemente fuerte.

Con anestesia peridural también se logra la analgesia pero con frecuentes inconvenientes en el recién nacido, (hipotermia y dificultad para normalizar el centro termorregulador), y la misma implica en la madre inmovilización en la camilla, descenso de la temperatura corporal y con mucha frecuencia hipotensión difícil de manejar, con accidentes de descenso de latidos de rápida o lenta recuperación. Bradicardia fetal sostenida y Dips.

Las situaciones derechas y posteriores no progresan por falta de rotación y descenso, lo que aumenta los problemas del recién nacido.

La analgesia que provoca el agua caliente evita todos estos accidentes. La ingravidez y la libre movilización dentro de la pileta evita en la madre el efecto Posseiro (compresión del útero sobre la vena en decúbito dorsal).

La posibilidad de balancear la pelvis y adoptar posiciones de cuclillas facilita la rotación y descenso porque el canal de parto aumenta en 30% su diámetro al poder bascular libremente el cóccix.

El sumergimiento del cuerpo en el agua caliente, ablanda el cuello y músculos de vagina y periné por lo tanto no es necesaria la episiotomía. La mujer se siente muy segura, contenida, conduce su propio parto lo que disminuye el intervencionismo.

“El agua caliente y el ambiente adecuado producen una evolución del trabajo de parto mucho más confortable”

No se utiliza medicación y se comprueba que sin medicación, oxitócicos, rotura artificial de membranas, etc., existe una disminución del sufrimiento fetal durante el trabajo de parto que se desarrolla en forma fisiológica.

El período expulsivo. se desarrolla en tiempo más corto pues se deja que el descenso en los planos tome el tiempo necesario y no se la insta a pujar hasta que el deseo natural aparezca.