¿Cuál es la temperatura ideal del agua?

La temperatura ideal es de alrededor de 36 a 37 grados centígrados.
¿Este parto es realizado en piscinas o también en bañeras?
Este tipo de parto puede realizarse en piscinas o bañeras. Puede hacerse ¡hasta en el mar! Existen piscinas adecuadas para este tipo de parto que son más profundas y tienen paredes transparentes ubicadas en un local donde el obstetra puede ayudar en caso de que se produzca una complicación. Los padres tienen más libertad de movimientos y de escoger la posición para el parto. Sin embargo, las bañeras convencionales cumplen muy bien con esta función.

¿Se puede utilizar apenas una ducha acostada o en el vientre y en ese caso, como funciona?

Si, como dije cualquier forma de contacto con el agua es buena. Los partos con ducha se pueden realizar si hacen sentir mejor a la madre. Ella puede estar de cuclillas, de pie o en cualquier otra posición que le resulte agradable. Y todo esto con el chorro de agua de la ducha. El padre puede permanecer con la parturienta en la ducha ayudando a sostenerla o simplemente haciéndose presente.

¿La preparación prenatal es la misma o se debe optar para otra si la madre desea parir en agua?

Si, el prenatal es igual y la mujer no necesita de ningún cuidado especial sólo por el hecho de tener a su bebé en el agua. Lo que encuentro importante de resaltar es que un parto acuático es apenas una de las posibilidades de tener un parto natural. Considero que nadie debe cerrarse a otras opciones y que durante el parto cada mujer decidirá lo que le conviene más (posición, sitio del parto…).Lo importante es tener las posibilidades en mente y a la mano.

¿Cómo se lleva a cabo?
Cuando la mujer se acomoda en la bañera, se aísla sensorialmente del mundo y consigue una desinhibición en sus movimientos y respiración. En algunas ocasiones, la mujer despierta de pronto de este estado, siendo el reflejo de expulsión y decide salir del agua. Este cambio de temperatura favorece para que la expulsión sea más vigorosa y eficaz (de rodillas, en cuclillas o en la sillita de parto). En otras ocasiones, la mujer se halla tan relajada dentro del agua que realiza el expulsivo dentro de la bañera. En este caso el bebé, que está habituado a la inmersión en el líquido amniótico, entra directamente en contacto con un medio que le resulta familiar, de una forma no violenta y sin traumas. Entonces en cuestión de segundos, se deposita al bebé sobre el vientre de la madre para que ésta pueda darle un suave masaje mientras permanecen los dos dentro del agua. El cordón umbilical sigue latiendo durante unos minutos, suministrando oxígeno al bebé hasta que comience a respirar por sí mismo.